PROCESO DE RECOLECCIÓN DE LA PIÑA
La recolección de la piña en los pinares (pinus pinea) comienza en el mes de noviembre, finalizando en el mes de abril. Durante este periodo se recogen las piñas de diferentes pinares distribuidos fundamentalmente en Castilla y León, Andalucía, Extremadura, Comunidad de Madrid, Cataluña y Portugal.
La recolección se produce de forma manual o mecanizada, siempre respetando el árbol para que siga dando frutos en las campañas siguientes.
Las piñas se almacenan bajo techo en naves abiertas para protegerlas de la lluvia, pero permitiendo que el aire favorezca la maduración de la piña y los piñones.
En el mes de julio, las piñas se extienden al sol. Los días calurosos de Castilla con temperaturas que alcanzan los 33º de media, hacen que la piña se abra y libere los preciados piñones. Estas piñas son transportadas a la planta de desgranado. La piña se rompe y mediante procesos de cribado y aireación se separa el piñón en cáscara del resto de la piña.
En el proceso de desgranado de la piña se obtiene el piñón en cáscara y la cáscara de la piña.
La cáscara de la piña se criba para separar impurezas y obtener una biomasa uniforme en tamaño y con alto poder calorífico. Fruto de este proceso se obtiene la cáscara de piña que junto con la cáscara de piñón forman la primera gran familia de nuestros productos, la biomasa natural.
El piñón en cáscara es almacenado hasta el momento que, por demanda de nuestros clientes, sea necesario extraer el piñón blanco. El almacenaje del piñón en su propio envoltorio natural (la cáscara de piñón) hacen que se mantenga en el tiempo con todas sus propiedades organolépticas y gustativas.
A partir de la demanda se procede al proceso de cascado del piñón. En este proceso se abre el piñón y se separa la cáscara del piñón blanco. Este proceso se realiza con modernas máquinas que mantienen los controles de limpieza y seguridad alimentaria.